VISIÓN
El “Hogar Renacer” somos una entidad de inspiración evangélica que pretende, a ejemplo de San Francisco de Asís, ayudar a que los leprosos de nuestro tiempo, alcohólicos y drogadictos, descubran su valor como personas y como hijos amados de Dios; tal que los lleve a asumir el compromiso de una “Vida Nueva” manifestada en unas relaciones nuevas consigo mismos, con su entorno y con Dios.

NUESTRA MISIÓN
Proporcionar a las personas con problemas de adicción a las drogas o alcohol –sin importar su religión, raza o condición social- servicios de alta calidad, técnicas profesionales especializadas y orientación espiritual; en un espacio propicio que les permita alcanzar un cambio integral, profundo y duradero tendiente a optimizar sus relaciones familiares y sociales.

NUESTROS OBJETIVOS
Dar al adicto en recuperación un acompañamiento integral que ayude a lograr:

  • La aceptación de sí mismo y de su propia condición.
  • El descubrimiento en sí mismo de las herramientas para alcanzar su propia salud.
  • La visualización de un camino para controlar su adicción.
  • Un método personal de recuperación.

¿CÓMO SURGIÓ RENACER?

Tendríamos que remontarnos a los años ochenta y siete u ochenta y ocho, y mencionar necesariamente a dos Frailes Franciscanos, Fray Armando González y Fray Carlos Serrano; dos estudiantes en nuestra Orden que, siendo sensibles y conscientes de la enfermedad del alcohol, así como de sus estragos a nivel personal, familiar y social, buscaron de dar respuesta, desde los valores cristianos y franciscanos, a una situación de miseria humana que era palpable en el Barrio de la Reformita donde está anclada la Parroquia “Inmaculado Corazón de María”, sede de nuestra Curia Provincial Franciscana, y a la cual en ese entonces servia como párroco Fray José Contrán, actual Director General de las Obras Sociales del Santo Hermano Pedro de Antigua Guatemala.

Fray Armando y Fray Carlos contaron con el apoyo del Ministro Provincial, Fray Damián Muratori y del párroco antes mencionado; se pusieron a la obra aprovechando el préstamo de una pequeña casa cuyos dueños viajaron a los Estados Unidos y que quedó bajo el cuidado de los Frailes Franciscanos. Allí empezó Renacer: se trataba de dar respuesta inmediata a la necesidad de aquella pobre gente que se hacía ver y sentir en el Barrio. Se trataba de sacarlos de su estado crítico e infrahumano, se les recogía y conducía a aquella casita; se les desintoxicaba y curaban sus heridas, se les alimentaba, se les llevaba a misa, oraban juntos, eran catequizados por feligreses conscientes y activos en la parroquia y, en corto tiempo, eran devueltos a su familia.

El proyecto fue creciendo y, aprovechando la oferta de una casa más grande en la colonia el Tesoro de Mixco, los pacientes fueron trasladados a aquel sector, donde continuó, pero no por mucho tiempo. Más tarde intervino Fray Jorge Roussos, franciscano griego que pertenecía a la Provincia de Asís, Italia, y viajaba frecuentemente a Nicaragua y Guatemala. Conociendo de este proyecto vio la posibilidad de agenciarse de fondos en Italia para construir unas instalaciones mas adecuadas y amplias. Es así como se consigue el terreno en Sumpango Sacatepéquez y una vez terminada la construcción del nuevo edificio en el año 1992, los pacientes son trasladados a las instalaciones actuales.

A partir de entonces han sido mas de uno los frailes que han laborado en esta tarea de acompañar, primero a alcohólicos y, mas tarde, también a drogadictos. Para mencionar algunos nombres: Fray Walter Guerra, Fray Edwin Alvarado, Fray Victoriano López, Fray Pedro Ramírez, Fray Alfonso Mengivar, Fray Bienvenido Gaitan y, por último, Fray Edgar Valladares, Director desde el año 1999 hasta nuestros días.

Durante el transcurso de estos veintidós años, Renacer se ha hecho un nombre, se ha perfilado un buen programa de rehabilitación, se ha ganado el cariño y la confianza de muchos… ¿mérito propio? ¡De ninguna manera! Es el Dios de la misericordia que se ha hecho sentir expresando y manifestando su amor, su virtud, su poder. No podemos asegurar que todos los alcohólicos o drogadictos que han pasado por acá hayan resuelto su enfermedad; sí podemos, empero, asegurar que la perspectiva de su vida ha cambiado y que la valoración de su ser y su existencia, también. Estamos seguros de que “Renacer” ha significado de verdad un renacimiento para muchos. Se trata de un “programa” que no sólo vale la pena, si no que vale la vida; es un programa de rehumanización en el espíritu de el pobre de Asís y Jesucristo.